Todo empezó con una amistad de arrastre, un día mi
gran amiga Mariana me propuso incursionar en el conocimiento del mundo del “Vino”,
ingesta que formaba parte de mis comidas, reuniones, encuentros con familiares
y amigos; más sin embargo, desconocía su incalculable valor como ser vivo,
envolvente, misterioso y en ocasiones un gran amigo y compañero.
La curiosidad invadió mi ser, tanto, hasta el punto de
convencer a mi hermana Irene para que iniciáramos esa nueva experiencia, nos
inscribimos las tres (3) en la “Academia de Somellier de Venezuela”, donde
fuimos acogidas con gran profesionalismo, mística de trabajo y sobre todo
recibidas por mujeres amantes del vino.
Así pues, llegó el gran día, luego de haber recibido
previamente clases de viticultura, enotecnia y cata, la iniciativa por parte de
la Vicepresidenta de la “Academia de Somellier de Venezuela” Dayana Medina, de hacer
un viaje por tres (3) días a la Región de Carora, pasando por Maracay, tierras
Venezolanas donde se produce buenos Vinos, Rones, Quesos y Cocuy, entre otros,
y característicos de cada zona; todo ello en función de las actividades previstas
que permitan cubrir el tiempo de pasantías requeridas por la Academia; así
mismo, se pretende inculcar, sembrar y demostrar que mediante las vivencias
adquiridas de estos paseos se persiguen los conocimientos mínimos requeridos y
necesarios para ser un Somellier y dependiendo de ello, ser “El Somellier”. La
diferencia entre un Somellier y “El Somellier”, se basa en la experiencia, en
el día a día, en el conocimiento de las diversidades de técnicas, la
utilización de un lenguaje universal adecuado y enmarcado al vino y los otros
licores, que no debemos pasar por alto, de igual forma la gastronomía, que no
es más que el acompañante casi que inseparable de cualquier bebida, para mi
espirituosa. Dicho esto, pasare al relato de nuestra primera y gran aventura
del encuentro frente al vino y su proceso, la gastronomía de la zona y los
licores que se producen en la ruta hacia Carora, específicamente la “Hacienda
Santa Teresa”, “Viña Altagracia que forma parte de la gran industria Pomar”,
“Cocuy Balsamal” y la “Quesera Las Cumbres”.
El viaje se emprendió en la
madrugada del día miércoles 26 de agosto de 2015, nos encontramos parte de los
estudiantes inscritos a obtener el título de Somellier en sus respetivas
promociones XII y XIII, todos a la espera de iniciar nuestro recorrido lleno de
expectativas, con ganas de aprender, disfrutar y conocernos. Algunos, ni
siquiera nos habíamos visto ni por coincidencias en la Academia, mientras que
con otros, había cierta familiaridad característico de los grupos, para mi se
adicionaba el satisfacer una de primeras inquietudes que era el estar frente a
frente, viviendo el proceso de la siembra y la transformación de la uva en
vino.
Primera parada del recorrido: “Hacienda Santa Teresa”,
Maracay- Estado Aragua. Ubicación: Entre Tejerías y La Victoria del Estado Aragua
en la llamada población “El Consejo”
Empresa constituida y
domiciliada en Venezuela desde el 23 de septiembre de 1955 y se encarga
actualmente de la fabricación, exportación y comercialización de bebidas
alcohólicas destiladas, principalmente el Ron, en su denominada “Hacienda Santa
Teresa”, poblada en sus alrededores de caña de azúcar llegada a Venezuela tras
la conquista española, procedente desde lo que hoy es República Dominicana,
quienes la usaban para endulzar sus alimentos y hacer guarapos fermentados,
predecesores del Ron.
En la Hacienda, se juega el rugby y como consigna utilizan “Jugamos Rugby. Hacemos Ron”, deporte que los une como un todo, por los valores que comparten, visto que el carácter de un equipo de rugby, se forja por los golpes que se recibe y los deseos de ganar compitiendo contra el adversario y con ellos mismos, porque solo así, se puede ser cada vez mejor y con esa convicción, fue el caso de la empresa, desde que el Conde de Tovar fundara la Hacienda en 1796, años más tarde, le cedió parte de las tierras a su hija Teresa, lo que dio origen del nombre de la emblemática Hacienda.
Como reseña histórica se presentan fechas y
acontecimientos significativos allí ocurridos:
1857
|
Se producía más de 300 barriles
mensuales que se vendían como pan caliente por su extraordinario sabor.
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1885
|
Gustavo Julio Volmer Rivas de
ascendencia alemana, hijo de Justo y Panchita Rivas, compró formalmente la “Hacienda
Santa Teresa” y modernizó la producción a fin de producir a mayor escala y
trajo desde Europa un alambique de cobre, mejoró el sistema de riego de las
tierras y el almacenado para añejar se hacía en barriles de Limousin
Francés que le confiere al Ron un aroma y sabor a tabaco, cuero, miel,
almendras, chocolate amargo y frutos secos, ideal para tomarse solo, en las
rocas o con agua gasificada. En la actualidad se aunó el roble blanco
americano.
El Ron puede ser armonizado con
chocolate amargo, un puro y la compañía de un ser querido, todo ello y bajo
el convencimiento de que se podía elaborar un Ron, que sería mejor que un
coñac y a su vez les definiría como un equipo.
|
1988
|
La empresa decide restaurar la estación
del extinto sistema ferroviario con fines meramente turísticos y culturales.
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1894
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El primer
tren llega a La Estación de El Consejo, el domingo 8 de octubre de 1893.
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1905
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Se comienza a utilizar un sistema de
trolis (carga masiva) para llevar la caña
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1909
|
Se registra la marca “Ron Santa Teresa”
y se convierte en una de las marcas comerciales más exitosa del país, lo que
conllevó a que día a día se modernizara los procesos mediante la adquisición
de maquinarias, plantas, equipos y tierras.
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1913
|
Se compró el primer tractor que llegó a
este país
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1948
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Fue instalado el alambique“EDVacher” para
producir Ron a partir de la melaza de caña
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1955
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Fue creada Compañía Anónima “Ron Santa
Teresa”, presidida por Don Víctor Rivas. Al momento de inaugurarse la C.A.
Ron Santa Teresa presentó al mercado tres productos: Carta Roja, Carta Blanca
y Popular, pero el éxito contundente de la empresa lleva al lanzamiento en
1958 de Gran Reserva, el cual se convertiría en el producto emblemático de
Santa Teresa. Entre 1965 y 1968 presentan Carta de Oro, Senador Plata y
Senador Oro. En 1969 comercializan con el Colonial y luego en 1974 presentan
Superior, otro de los productos más reconocidos de la marca.
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1978
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Fue inaugurada la nueva destilería.
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1983
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Lanzan un producto dirigido al segmento
de mayor poder adquisitivo el “Selecto Ron Extra Añejo”, el cual logró
posicionarse dentro del segmento premium.
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1986
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Producto del los buenos resultados de
la empresa en ese sector, hizo posible otro producto para esta categoría
“Selecto Bicentenario”
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1989
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Se empezó a ofrecer visitas guiadas
dentro de los recintos de la Hacienda, donde se explica a los visitantes todo
lo concerniente a la elaboración del Ron y las instalaciones del lugar.
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En la crisis política y económica
venezolana de los inicios de los años 90 aunado a la expansión en el mercado
venezolano de los productos alcohólicos importados, principalmente el whisky,
inició una nueva etapa en la empresa. Así en 1996 lanzan Ron Súper Premium
Santa Teresa 1796, luego en 1997 un licor de Ron y naranja llamado Rhum
Orange, con la intención de diversificar el mercado. A mediados de 2000
deciden reemplazar Carta Blanca por Santa Teresa Blanco y un año después
comercializan Arakú, un licor de Ron y café. En el 2002 lanzan Bodega
Privada.
Sus principales competidores en el
mercado venezolano son Cacique, Pampero y Diplomático. Desde 2005, se
comienza el proceso de internacionalización de la marca.
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Actualmente, “Ron Santa Teresa”, divide la tierra en
tablones para el cultivo de la caña de azúcar y utiliza un proceso
completamente mecanizado conocido como “Zafra verde”, que consiste en que la
caña de azúcar debe ser trasladada en menos de 24 horas, desde el momento de su
corte a varias centrales azucareras cercanas en donde se pasa por la molienda,
es desde allí, que se obtiene la melaza que no es mas que un líquido espeso de
color marrón oscuro y sabor dulce con toques amargos, de los centrales
azucareros, se retorna la melaza en camiones cisterna por el camino de
chaguaramos, para la destilería.
La parte sólida llamada linaza
no se utiliza en la elaboración del Ron, sino como nutriente en el riego de la
tierra, se pasa a sus procesos: La Destilación: La Hacienda
cuenta con dos destilerías: una nueva, donde se elabora tanto alcoholes pesados
como ligeros; y otra, más antigua, que produce alcohol artesanal que origina un
destilado único y especial.
Hidroselectora: que se encarga de diluir el alcohol con agua, donde se
retira lo que se llama el fuse que se envía a la industria litográfica que lo emplea
como solvente o diluyente. Concentrador: concentra los
alcoholes y se obtiene el alcohol ligero del que se utiliza un 80% en la
elaboración de los rones; para equilibrar y balancear se emplea del 10% al 15%
de alcohol pesado.
Rectificadora: El alcohol obtenido es 95%
puro neutro en color, sabor y olores.
Face fermentativa: cuenta con la levadura Saccharomyces cerevisiae, que
permite una fermentación perfecta en las cubas, convirtiendo el azúcar de la
melaza en alcohol. El Mosto fermentado es el nombre que recibe la melaza, una
vez que es fermentada.
Añejamiento: Los rones envejecen como mínimo dos (2) años en barricas de roble blanco americano o roble limousin francés; proceso largo y paciente, cuya recompensa es el disfrutar rones de una calidad y de un sabor inigualable.
Blending: No se
trata de rones añejos, ni de rones jóvenes. Se trata de encontrar el equilibrio
perfecto entre unos y otros, se mezclan lo mejor de los dos mundos: la
vitalidad y la chispa de los jóvenes con el carácter y la robustez de los más
viejos. De un barril se obtiene aproximadamente 190 litros de Ron.
Quiero resaltar, no solo el excelente Ron que la Hacienda
produce; si no, el dar a conocer el grandioso “Proyecto alcatraz” que suma un
valor espiritual incalculable a su industria que no solo garantiza una mejoría
en la sociedad sembrando valores y educándola, sino que también, al conocer su
historia vulnera los sentidos del ser humano.
El “Proyecto alcatraz”, fue llevado a cabo por el
presidente de la empresa Alberto Volmer, conjuntamente con la comunidad del
Municipio José Rafael Revenga, en el año 2003, se originó por la acción de una banda
delictiva conformada por un grupo de jóvenes que a mano armada intentaron robar
a un inspector de seguridad de la Hacienda. Tras ser capturado y uno de los
delincuentes, el presidente de la empresa, le propuso trabajar en la empresa a
cambio de nada o entregarlo a los cuerpos de seguridad.
El trabajo consistía en: jugar rugby como deporte,
trabajo no remunerado y estudio para su reinserción en la sociedad con valor
definido. El delincuente aceptó la primera propuesta, luego solicitaron el
ingreso del resto de la banda (22) compañeros. Hoy día, más de 1.800 niños y
jóvenes han pasado por el equipo del Proyecto Alcatraz o por el programa de
Rugby Escolar Comunitario que amerita disciplina y constancia, actualmente,
esas personas tienen cargos en la organización; así como también en otras industrias,
uno de ellos es escolta del actual presidente de la empresa, demostrando valor,
aseverando el dicho de que “la confianza genera confianza”, lo que conlleva al
respeto y a una buena comunicación. El citado proyecto pretende ser extendido al
resto del territorio nacional, una vez descubierta la incidencia probada y
notoria que tiene rugby para mejorar la calidad de vida de un individuo en aras
de limar las asperezas y diferencias que dividen a la sociedad; es por ello que
la Hacienda cuenta con un campo de rugby; así como, también el practicar y
promover en los niños del mismo sector para evitar que los mismos caigan en la
delincuencia y las drogas.
Hoy día, se trabaja en el proyecto Alcatraz 2.0 con la
existencia de nueve (9) bandas delictivas desarmadas, sin un solo disparo, El
Proyecto Alcatraz ha sido reconocido con el Premio Beyond Sport Award (Reino
Unido, 2009) como la mejor iniciativa de inclusión social por el uso del
deporte como herramienta para promover el cambio social; y seleccionado por el
Banco Mundial como modelo a replicar en otros países en su lucha contra la
pobreza (Conferencia sobre Juventud, Paz y Desarrollo en Sarajevo, Bosnia,
2004).
Este deporte entre otras cosas, enseña a que una
jugada debe salir bien durante un partido, para lo cual se necesitará de una
preparación, confianza en el equipo y no desmejorar; para hacer un buen Ron,
necesitas exactamente lo mismo.
Detrás de una franela y unos chorts que cuentan como
uniforme, se entrañan sus valores. En un campo donde se juega al rugby
encuentras pilares, talonadores, extremos, zagueros y medio centros, entre
otros jugadores. En la Hacienda donde se elabora Ron, hay cortadores de caña,
conductores, toneleros y maestros roneros; entre otros, todo es cuestión de
equipo o se gana como equipo o se pierde como individuos.
La Hacienda en sus instalaciones brinda a sus
visitantes lo siguiente:
ü La Ruta del Ron (donde se
encuentran la Casa Tovar y el Museo del Ron)
ü Estación de Tren "El
Consejo
ü La Bodega Privada
ü El Criadero de Solera
ü El sector La Guadalupe
ü La torrefactora de café
ü Los cañaverales
ü La famosa “Cruz de Aragua”
ü La destilería
ü La planta embotelladora
Además, cuenta con servicios para eventos, planes
corporativos y/o sociales paseos a caballo, un Centro de Catado, un Restaurant
llamado la Zafra Gourmet & Ron y la Bodega “Santa Teresa”, con precios
accesibles al consumidor y visitantes, en donde se puede adquirir licores y
sourveniers.
En la “Hacienda Santa Teresa” se efectuó un recorrido,
con un sin fin de eventos que formaron en su oportunidad, parte de la historia
venezolana y que ahora está lleno de vegetación, tranquilidad, armonía, con un sentido
de equipo que enaltece nuestro sentir humano, venezolanista más profundo, desde
el inicio de su recorrido hasta pasar por la grata estadía que brinda cada uno
de sus trabajadores a los visitantes, haciéndote sentir, parte de la gran
familia Santa Teresa, uno de sus tantos valores tan sembrados como los 1.194
chaguaramos de más de 25
metros de altura, que hoy siguen marcando el territorio,
ese día paseamos por cada uno de los sitios antes mencionados donde se conoció
el proceso de lo que se hacía en cada uno de ellos , conocimiento que fue
impartido y dirigidos por jóvenes vestidos con uniformes de jugadores de Rugby donde
fue explicadas las técnicas para la elaboración del “Ron” pero con las técnicas
asociadas al juego en cuestión; así como, los valores que conllevan y al
terminar, se degustaba uno de sus grandiosos Rones de vanguardia.
Una vez culminado el recorrido,
se procedió a la cata de cuatro (4) Rones: “Gran Reserva” con de piernas rápidas, joven y liviano con aroma
del alcohol presente, etanólico, 40° grados de alcohol, olor del caramelo de
miel, barrica, fermentación de chicha andina, concha negra del cambur con un
sabor en boca picante, de entrada dulce, un poco amargo y se sugiere ser
utilizado en la coctelería. “Santa
Teresa Linaje” Blend 2 a
5 años de color miel, bronce con lágrimas gruesas, Ron con añejamiento de
aromas a madera y de sabor a papelón, dulce, especiado, nuez moscada, frutos
secos como almendras, avellanas, torta negra, chispeante al paladar, amargo mas
intenso. Etanólico no tan elevado, 40 grados de alcohol. Sugerencia: solo o en
las rocas y cocteles. “Santa Teresa Selecto
Blender” con 5 a
12 años en barrica americana es de color ámbar con destellos naranjas y dorados
de lágrimas lentas con impacto elevado, pero desvanece rápido en sus aromas se
siente la presencia de la vainilla, cítricos, madera, especiado, pasas, ciruelas.
40 grados de alcohol. Adicionalmente, se siente el sabor a frutos secos y
ácidos. Se Sugiere de su ingesta, solo o a las rocas.
Por último, “Santa
Teresa 1796”
que es el resultado de una cuidadosa mezcla de los mas finos rones entre 4 y 35
años, lanzado al mercado en 1996 para celebrar los 200 años de la “Hacienda
Santa Teresa”, posee un grado alcohólico de 40° y entre sus características
esta: color ámbar y aroma afrutado, su sabor es meloso y complejo, es un Ron de
cuerpo firme y al mismo tiempo delicado y elegante que al final, evoca la
esencia de los robles que lo añejaron
Santa Teresa 1796 es de los pocos rones añejos ultra
premium en el mundo que es envejecido mediante el antiguo método artesanal de
Solera. La crianza en barriles, el trasiego en cascada y la crianza en toneles,
le proporcionan un cuerpo maduro asociado a la redondez del buen añejamiento y
lo hacen inconfundible, posteriormente, tomamos el desayuno y cerramos con la
compra de licores y recuerdos de la Hacienda.
Bella, sentida y grata experiencia que me enseño que
aun cuando las políticas socialistas que persigue un Plan de la Patria, siempre
existe una magnate quien tienda la mano a los pobres y descaminados de la
sociedad, en busca de una reinserción social de personas con problemas, no todo
rico ni la mal llamada oligarquía es mala, lo importante es ir en el sentido a
un bien común y en beneficio de todos y en aras de esa Venezuela que en un
tiempo fue segura, llena de paz, sabiduría, belleza y con ganas de ser los
mejores.
Después de allí, se continuó el recorrido pautado a
“La Encrucijada”, donde se aprovecho de comer los gustosos y famosos sándwiches
de pernil de la zona y que por lo general forma parte de las paradas de los
viajeros. Posteriormente, una vez transcurridas más de 3 horas desde que
salimos de la “Hacienda Santa Teresa”, llegamos finalmente a la añorada Región
Larence de Carora, donde el piloto de la Vans, estacionó sigilosamente en la
calle Lara entre Monagas y Guzmán Blanco
N° 6-51, cerca del casco histórico y frente a una modesta quinta llamada “Los olivos”, la cual sirve de albergue ó posada para todos aquellos turistas que desean conocer la zona, los alrededores de la ciudad Caroreña o tan solo pernotan para luego seguir su rumbo.
N° 6-51, cerca del casco histórico y frente a una modesta quinta llamada “Los olivos”, la cual sirve de albergue ó posada para todos aquellos turistas que desean conocer la zona, los alrededores de la ciudad Caroreña o tan solo pernotan para luego seguir su rumbo.
La casa bien distribuida en su interior, cuenta con
habitaciones confortables, una terraza al aire libre donde se pueden observar las
estrellas y el cielo Larence; así como, el frescor de la noche; a su vez,
después de la cocina hay un patio lleno de plantas y árboles que invitan a la
quietud y disfrute, todo ello, atado al entorno enmarcado de un ambiente
equilibrado, armónico, aun cuando, no se dejaba atrás, las expectativas y el
devenir que no dejaban descansar el cerebro.
El otro grupo, vista las contadas habitaciones
disponibles de la posada en cuestión, fueron ubicados en otra casa denominada “Posada
Los Morochos”, que quedaba a cuadra y media de donde nos encontrábamos.
Tras el arribo añorado, lleno de expectativas y el
agotamiento de magnitudes significativas por las tantas horas en carretera, se
nos indicó que la historia del día no finalizaba allí, por lo que contábamos
con tan solo hora y media para luego ir al disfrute de la cena en una casa
perteneciente a la Sra. Sonia Semidey creadora fundadora de la “Quesera Las
Cumbres”.
Pues así fue, más doblados que cuaderno de flojo y
con miradas perdidas por el agotamiento, fuimos a pasos silenciosos y casi
arrastras para la cena pautada, donde comimos un enrollado de carne acompañado
de cocacola, en una casa cuyo interior era muy Chick con dimensiones ajustadas
al grupo de aproximadamente 40 personas
Para entonces ya casi nadie hablaba, ya costaba que
las palabra fluyeran de la boca, pero no pude dejar de apreciar la decoración tan
particular de aquel lugar, lleno de gracia y estilo, donde colgaban del techo
de madera antigua, unos globos de mimbre elaborados con productos autóctonos de
zona, la luz era tenue con un toque romántico, con mesas decoradas y manteles
blancos, era un lugar idóneo como charlar y degustar de un buen vino o un cocuy
añejo
Una vez culminada la cena, algunos casados y otros con
ganas de continuar el zarao que se mantuvo durante el camino a
Carora, en donde
el ron y la cerveza jugaron un papel fundamental como estimulante permitiendo
aumentar la confianza, familiaridad y brotar la espontaneidad de cada uno,
estos seres emprendedores, decidimos retirarnos a nuestra habitación para
apreciar el albergue de la remansa noche, antes de que nuestros ojos salieran
desprendidos de los cuerpos, producto del cansancio y sus licores.
A la mañana siguiente, una vez llenas del descanso
merecido y que nuestro cuerpo pedía a gritos, Mariana, Irene, Rodnelys y yo, fuimos
las primeras en llegar a tomar el desayuno en el patio de la casa, tan
puntuales como un ingles, teniendo la suerte de obtener el primer cafecito
recién colado del amanecer, luego nos sirvieron el desayuno típico del Estado
Lara: mondongo de chivo con arepa para animar el día, esto no los sirvieron
solo para probar, no queríamos irnos sin degustar algo que no solíamos comer y
menos a primera hora de día, luego sirven los desayunos criollos (caraotas,
queso de cabra rayado, huevos revueltos, nata y suero; todo bajo la sombra de
los árboles y el silencio, ya con la barriga llena y el cuerpo con nuevas
energías, esperamos a que el resto del grupo desayunase para luego retomar nuestro
rumbo a Pomar.
Segunda parada Viña Altagracia
Salimos de la posada, tomando un camino que remontaba a la historia,
parecía la ruta de los españoles en tiempos de la colonia, tierras áridas a los
alrededores con matas de cují que parecían pinturas, sus ramas ni se movían y estaban
casi disecadas, las casas en la distancia se veían poco, y las que se
encontraban cercas unas con las otras, las separaban muchos metros de tierra
rojiza y árida que irradiaban e incrementaba el calor, perros flacos y sin
brillo, los chivos parecían su atracción, la lluvia parecía no haber pasado ya
hacía mucho tiempo, a medida que estábamos más cerca de llegar, el calor se
hacía cada vez más intenso, tanto que el aire del vehículo automotor no era suficiente,
dejando pasar el sol a través de sus vidrios y puertas, solo se veía en el
camino, sitios casi desolados, no había ni gente, aquello me hizo recordar la
población de macondo, olvidada por los gobiernos, influenciada por la peste y
los años.
De la nada, salió como un oasis la “Viña Altagracia”,
de donde al traspasar la reja de protección y el personal de seguridad, a pocos
kilómetros de la entrada se encontraba la casa colonial, pintoresca, acogedora
de toques actualizados y campestres, que parecía un manantial brotado de
aquella tierra lejana y llena de miseria. Esta casa forma pasa a formar parte
de Bodegas Pomar desde 1.985 hasta entonces, todo ello producto de la alianza
entre Empresas Polar y Martell.
Al bajar
fuimos directo al segundo desayuno, ¡un naguara, como pa reyes! como dijeran
por allá, nunca pensamos en volver a comer; sin embargo, se veía una cesta con
apetitosas empanaditas de: carne de chivo, caraotas, queso y las arepitas
rellenas de queso y jamón, cachapitas con queso de cabra, al otro extremo la
mermelada y el dulce de membrillo, a su lado, el correspondiente picante de
leche, nata y suero, sin pasar por alto un jugo de piña y el café que era a
gusto del consumidor, todo ello daba como emblema, la diversidad gastronómica
típica de la región, nuevamente y a punto de que mi barriga estallase a
consecuencia de la ingesta de todo lo típico de Carora, de lo llamativo y
novedoso y con la convicción de que los productos degustados podían ser
adquiridos a precios razonables, una vez finalizado el recorrido, procedimos a
conocer al ingeniero agrónomo y enólogo Guillermo Vargas, quien trabajó por
años mas de 20 años para las Bodegas Pomar ahora sería nuestro guía por el
recorrido de la Viña y posteriormente la planta.
El estuvo a cargo de todo el proceso productivo de las
Bodegas Pomar, hoy jubilado y funge como asesor y guía turístico, su
trayectoria comenzó desde que fue sembrada la primera vid; a su vez, fue encargado
de investigar sobre cuáles eran las uvas apropiadas para la elaboración del
vino en tierras larenses.
Uno de sus comentarios resaltante fue el que lamentablemente
semanas pasadas había concluido la vendimia, a nuestro pesar.
El medio de transporte para recorrer el viñedo, se
asemejaba a un estilo singular de tren, abierto en sus laterales y cubierto por
un techo que daba sombra; no obstante, se podía apreciar las grandes áreas de
cultivo de la vid, la zona de riego y recolección que ofrecía a la vista, un
paisaje inigualable, y que hasta entonces, solo por fotos había podido
apreciar. El sol era inclemente muy intenso, extraía el líquido que se había
ingerido y que pese a ello seguimos nuestro rumbo, apreciando la tierras, las
parras, las nacientes y las cultivadas vides de la diversidad de especies que
sus hectáreas de terreno albergaba como eran: Chenin Blanc, Macabeu,
Tempranillo Petit Verdot y Syrah.
Fue muy grato el sentirse envuelto y el pensar formar
parte de este proceso de la siembra, cultivo de la vid y su recolección,
destacando sobre todo, el degustar por primera vez en mi vida, un tipo de uva
que luego de la vendimia se encontraría convertida en vino y su caldo, quizás comercializado
en el mercado nacional o internacional.
Las uvas aun verdes, tenían un grado de acidez
moderada; mientras que en una de las parcela que se encontraba al frente,
siendo del mismo tipo, contenían un dulzor relevante, producto del grado de
madurez.
En la zona de la laguna artificial, sitio tranquilo,
sombrío y debidamente acondicionado, fue el lugar escogido por la empresa en el
que se dio inicio a la respectiva charla educativa preparada por parte del
enólogo, con un alto contenido de aportes y valores, el cual fue trasmitido de
forma muy detallada, diáfana, inteligible y humilde.
En su relato señaló que el sistema de riego utilizado
en la Viña, es el llamado “por goteo”, el cual permite reproducir las uvas en
suelos poco fértiles; inicialmente, las cuatro (4) hectáreas del viñedo
experimental, tenían que ser podadas personalmente por los trabajadores,
proceso que a través del tiempo se fue mejorando.
Las ciento treinta (130) hectáreas dedicadas al
cultivo de los diferentes tipos de uvas, hace posible diversidad de vinos que son
producidas en la Bodega.
La ubicación de ese viñedo obedece significativamente a
los siguientes e importantes factores:
Ø 365 días de sol al año.
Ø Ciclos definidos de lluvia y
sequía.
Ø Suelos poco fértiles,
condición fundamental para el crecimiento de la vid. El tipo de suelo es
arenoso y calcáreo.
Ø Posibilidad de tener dos (2) y
hasta tres (3) cosechas por año.
Ø Las tierras se encuentran a 480 metros de altitud, a
temperaturas que oscilan entre la brisa cálida del día hasta 32ºC y la fresca de la noche a
hasta 18ºC.
De las veintidós (22) variedades que se probaron en la
viña, solo ocho (8) se adaptaron perfectamente al lugar. Entre ellas se
encuentran: Chenin Blanc del Valle de Loire; Syrah de Côtes du Rhone;
Tempranillo de Rioja; Petit Verdot de Bordeaux; Macabeu de Penedés; Malvoisie
de Languedoc-Roussillion y Musca. En el caso de Sauvignon, es cultivado en
Humocaro, estado Lara a 1.100
metros de altitud sobre el nivel del mar.
El cultivo de las uvas se hace por el sistema de
espalderas, debido a que deben madurar a la luz, esto facilita su recolección
en la vendimia. Normalmente las épocas de vendimia corresponde a los meses de
febrero – marzo y agosto- septiembre. En estas tierras algunas variedades
permiten hasta tres (3) cosechas al año. Este evento es desarrollado en una
semana o 10 días en forma totalmente manual. Las plantas tienen una vida
aproximada de 15 a
25 años, luego de ese tiempo se arranca el viñedo, se deja al descanso por lo
menos seis (6) meses, puede ser un (1) año, se prepara la tierra nuevamente y
se voltea todo para que se descompongan las raíces. Cuando se plantan
nuevamente, el viñedo demora dieciocho (18) meses para dar la cosecha. Los
nutrientes aplicados son principalmente nitrógeno, fósforo y potasio que se
agrega en el agua y se distribuye por goteo.
Se producen de 2000 a 5000 kg de uvas tintas por
hectárea dos (2) veces al año, en el caso de las uvas blancas de 5000 a 7000 kg.
Una vez llenos de tantos y variados conocimientos,
partimos nuevamente por el camino desértico, con el fin arribar a Carora,
específicamente “Bodegas Pomar”, industria que se encarga de recibir a los
camiones y procesar la vendimia que fue previamente recolectada en “Viña
Altagracia”.
Tercera parada Bodegas Pomar
Una vez recibida la uva, se
pesa y se descarga en unas bandas que la transporta a la máquina
despalilladora, destacando que las uvas para el vino tinto y el vino blanco,
son procesadas en espacios separados y dispuestos para ello.
“Para preparar una botella estándar de 750ml, hace
falta aproximadamente un kilo de uvas”.
La máquina despalilladora separa las uvas por un
lado y los racimos, el material de desecho por otro, el cual es usado como
abono
El líquido extraído es pasado a unos tanques de
acero inoxidable, en donde se realiza la fermentación de la uva por un lapso de
quince (15) días, al añadirse levadura seleccionada de acuerdo con la variedad
de uva que se está procesando. En una cubeta (pie de cuba) se prepara a
temperatura ambiente un poco de mosto, sulfitado y levadura para arrancar la fermentación, posteriormente
se siembra en el tanque de fermentación a través de una tubería interna en
forma automatizada
El líquido extraído es pasado a unos tanques de
acero inoxidable, en donde se realiza la fermentación de la uva por un
lapso de
quince (15) días, al añadirse levadura seleccionada de acuerdo con la variedad
de uva que se está procesando. En una cubeta (pie de cuba) se prepara a
temperatura ambiente un poco de mosto, sulfitado y levadura para arrancar la fermentación, posteriormente
se siembra en el tanque de fermentación a través de una tubería interna en
forma automatizada
En el proceso, la levadura transforma el azúcar, la
glucosa y la fructosa en alcohol etílico por una reacción exotérmica, por ende,
se genera calor y gas carbónico que se saca por unos extractores, la
temperatura aumenta, se originan aromas que se incorporan al vino; así como,
algunos elementos que no trae la uva que le dan sabor.
El calentamiento del tanque por la reacción exotérmica
es contraproducente para la calidad del vino porque se pierden los aromas, las
levaduras comienzan a trabajar mal por encima de 20°C a 28°C dependiendo de la
variedad y puede detenerse la fermentación. Para evitar esta situación, los
tanques tienen incorporados unos censores o (termostatos) que controlan la
temperatura para que se mantenga en aproximadamente 12°C; adicionalmente, están
rodeados por unas tuberías de enfriamiento que transporta agua a temperaturas
entre -4°C
y -10°C,
el sistema se activa automáticamente para procurar la temperatura deseada, en
caso de que existan problemas de electricidad, dicho sistema se conecta a una
planta eléctrica.
La fermentación culmina cuando se acaba el azúcar que
tenía el mosto, se puede agregar de 0
a 2 gr de azúcar por litro residual, de ello se produce
un vino seco. Posterior a la fermentación quedan los residuos.
Proceso Vino
Blanco:
Recepción de
la Vendimia: Se bajan las paletas de los camiones, se bajan las cestas y en forma
manual se sacan y se colocan en la cinta transportadora y se seleccionan las
uvas, por la banda sube y se descarga en la máquina que hace el despalillado,
desgrana la uva; es decir, sacar el raspón, el palillo, luego se prensa y el
mosto se sedimenta para posteriormente hacer el desfangado.
Luego de la separación del mosto con escurrido, se
agrega presión con aire dentro de la prensa neumática, donde hay una membrana
que se hincha y aprieta las uvas contra la pared, seguidamente se hace un
escurrido, primer escurrido con el primer prensado P1 (mosto flor o mosto
yema); es decir, tiene escurrido y un poco de prensado que representa lo que va
a los vinos finos y espumantes. Luego de ello, el mosto que queda, pasa a un
segundo prensado (mosto de prensa P2) éste se vende a granel, es un poco fuerte
de aroma, es un poco tosco, este vino se utiliza para sangría. Los vinos tienen
muchas escalas se puede mejorar con P1.
Desfangado: Es una desalinización, los
mostos salen de la prensa, se sulfitan con SO2 en forma de gas dentro de la
prensa, quedan los orujos que salen. Si tienen semillas se separan y
conjuntamente con los palitos se envían al viñedo como compost. El mosto que
queda se enfría con intercambio de calor se baja a 10° C para evitar que se
oxide, visto que las enzimas oxidáxicas actúan por encima de esa temperatura;
después se agrega el sulfuroso para matar bacterias, eliminar levaduras nativas
susceptibles resistente al sulfuroso, porque las otras levaduras se eliminaron
en el desfangado, seguidamente pasan a unos tanque entre 6 a 8 horas en sedimentación,
todas las partículas, polvo e impurezas se van al fondo. Posteriormente, se
hace una decantación invertida bajo el tanque, a través de una llave se extrae
el residuo, antiguamente se sacaba por arriba. El mosto cristalino restante
circula a las cavas de fermentación donde se agregan las levaduras para activar
la fermentación. Los orujos frescos no fermentados se utilizan para los
destilados, denominados en Italia (Grapa) y en España (orujo).
El vino no es una producción continua, la sangría sí.
Fermentación: Consiste en sembrar las
levaduras en el mosto cristalino, en un proceso denominado pie de cuba, en el
cual las levaduras seleccionadas (cepas) de acuerdo con las variedades de uvas
trabajadas, se incorporan en una cubeta conjuntamente con algo de mosto a
temperatura ambiente y otros componentes que sirven de alimento para las
levaduras, para arrancar la fermentación, una vez hecho esto, se agrega a
través de un aparato eléctrico que lo rocía al resto del mosto que se mantiene
en la cuba de fermentación (siembra de fermentación). La levadura va a
transformar el azúcar, la glucosa y fructosa en alcohol etílico, es decir, una reacción
exotérmica produce gas carbónico que se sacan por unos extractores, la
temperatura sube, se transforman unos aromas que se incorporan al vino, la
reacción exotérmica produce calor que a medida que se va incrementando por
encima de los 25° C a 30° C afectan el trabajo de las levaduras, dependiendo de
la cepa y la fermentación se estanca. En razón de ello, de 50 años para acá se
controla la temperatura.
La fermentación dura entre doce (12) y catorce (14)
días a temperatura continua de 12°C
a 14°C, mediante
una computadora se controla este proceso, la fermentación arranca a los 10°C. Los tanques contienen
unas tuberías alrededor con un censor que mide la temperatura, el sistema
llevan frío a través de unos anillos (chaqueta) circula agua entre menos 4°C a menos 10°C automáticamente se
controla la temperatura de acuerdo con la medición que se desea. La
fermentación termina cuando se acaba el azúcar y las levaduras mueren en el
alcohol.
Decantación: El vino frío de la nevera se
deja media hora para que se tempere, no debe decantarse un vino blanco. Se
pueden decantar vinos jóvenes y con buena maduración. Si el vino es muy viejo,
no es recomendable porque son muy frágiles, es preferible servirlo en una copa
grande y dejarlo que respire.
Añejamiento
en barrica:
Se añeja en barricas de roble americano y de roble francés, se utilizan de 5 a 6 años, porque la barrica
no tiene que aportar al vino. Las barricas viejas contienen bacterias que
pueden alterar al vino. No todos los vinos llevan barrica por su alto costo,
cualquier vino, no se mejora con barrica. Si el vino tiene potencial, se añeja,
si no es preferible tomarlo fresco.
Consecuentemente se pasa a la cata en donde se indica
que “Se debe catar con hambre, antes de almorzar o cenar”. En la Bodega pudimos
catar un vino Petit Verdot 2013 de doce (12) meses en barrica de roble francés.
Sus características: color: rubí con destellos granate; con aromas: frutos
rojos, especias como canela y pimienta roja, cuero, ahumado y en boca: ligero
dulzor de entrada, acidez marcada y al final persistente y ligera astringencia,
todo esto, armonizado con una variedad de quesos; bajo la tutela de los
enólogos, se aclaran todas las dudas y se disfruta del momento.
Los
espumosos:
Bajo la opinión del señor Guillermo, no debe decirse espumante (porque así es
en italiano); sin embargo, la Ley Venezolana estipula la palabra “espumante”.
Ahora bien, el prefiere utilizar la palabra espumosos para definir a aquellos
que tienen espuma natural, porque hay vinos a los que se les puede agregar
espuma artificial con gas carbónico (gasificado o carbonatado). Erróneamente en
Venezuela se dice vino champañizado cuando lo correcto, es gasificado o
espumoso.
En los espumosos se aplica el método champanoise
utilizado en la región de Champagne (Francia) y el charmat que se hace en un
tanque en lugar de la botella. En Pomar se utiliza el método tradicional, ej:
el espumoso Rosé, no se elabora con un vino rosado, sino con una mezcla de vino
blanco listo de (Chenin Blanc con Syrah), porque son las cepas que se producen
aquí, luego pasa a la segunda fermentación y se macera por un lapso de uno o
dos años. Después se extrae el residuo, el bouquet lo otorga la levadura y el
tiempo de maceración. Adicionalmente, se aplica un movimiento lento de
izquierda a derecha de los residuos, se puede realizar en forma manual o por
las máquinas, requiriendo de once (11) días para mover los residuos y de
cincuenta (50) días, si se ejecuta manualmente. Luego que los residuos se
encuentren en la punta, esta se congela, se extrae el residuo y se nivela y
completa con un licor de expedición para reponer el líquido perdido, el Brut
Nature no tiene licor de expedición; por ende, lo que resulta es un ultra seco.
En Pomar es utilizado el término Edición Especial,
cuando es lo mejor de una cosecha.
Licor de
expedición:
Se realiza con vino de una o dos cosechas frescas anteriores, se agrega azúcar,
con nivel entre 6 a
15 gr, en Pomar son de menos azúcar entre 6 y 7 gr porque la acidez es más
baja.
En bodega pudimos degustar el espumoso Pomar Brut
elaborado bajo el método tradicional o champanoise, cuya segunda fermentación
se hace en botella. Visualmente es de un color perlado, es elegante, con leves
burbujas que nacen del fondo de la copa, con aromas lácteos y en boca su sabor
permanece, fue armonizado con queso de cabra madurado.
Con la gama de guarda Syrah, petit verdó reserva y de
los cinco (5) espumosos Brut; Demi Sec; Brut Naature; Brut Rosé y Edición
Especial, la totalidad de producción es de 600 a 650 mil botellas al
año. De sangría se generan 14 millones de lts, ésta se elabora con toda la uva
que queda del prensado tanto blanco como tinto; así como, con uvas
(Tempranillo) traídas de Maracaibo unos 600 mil kgs, caracterizadas por su
salinidad y robustez, apropiadas para la sangría, cuando no alcanza se importa
mosto desde Chile (Cabernet Sauvignon) o de Argentina (Malbec), mosto
concentrado para ello. Vienen deshidratados que luego se hidratan, se hace el
vino, posteriormente se agrega extracto de azúcar, parchita, mora, piña y
naranja. La producción de Bodegas Pomar es la siguiente:
Ø Sauvignon:
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Sauvignon: 100%, cultivada en Humocaro, estado Lara
a 1.100 metros
de altitud sobre el nivel del mar. Grado alcohólico: 13°GL.
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Ø Tempranillo:
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Tempranillo: 80%, Petit Verdot:
10% y Syrah: 10%. Grado alcohólico: 12,5 °GL.
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Ø Syrah:
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Syrah: 80%, Petit Verdot: 10%
y Tempranillo: 10%. Grado alcohólico: 12,5 °GL.
|
Ø Petit Verdot:
|
Petit Verdot: 80%, Tempranillo: 10% y Syrah: 10%.
Grado alcohólico: 12,5°GL.
|
Ø Terracota Blanco:
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Chenin Blanc 60%, Malvoise: 30% y Macabeo: 10%.
Grado alcohólico: 12,5 °GL.
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Ø Terracota Tinto:
|
Tempranillo: 85 %, Syrah: 15
%. Grado alcohólico: 12,5 °GL.
|
Ø Frizzante:
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Moscato Bianco: 50%, Macabeo: 50%. Grado alcohólico:
11°GL.
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Ø Brut:
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Chenin Blanc: 50%, Macabeo: 25% y Malvoisie: 25%. Grado alcohólico:
12,5 °GL.
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Ø Demi Sec
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Chenin Blanc: 50%, Macabeo: 25% y Malvoisie: 25%. Grado alcohólico:
12,5 °G.L.
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Ø Brut Nature:
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Chenin Blanc: 50%, Macabeo: 25% y Malvoisie: 25%. Grado alcohólico:
12,2° GL.
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Ø Brut Rosé:
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CheninBlanc: 97% (Vino base blanco), Syrah: 3% (Vino base tinto).
Grado alcohólico: 12,5 °GL.
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Ø Brut Edición Especial:
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Chenin Blanc: 50%, Macabeo: 25% y Malvoisie: 25%. Grado alcohólico:
12,2° GL.
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Ø Reserva:
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Petit Verdot: 60%, Syrah: 30% y Tempranillo: 20%. Grado alcohólico:
13°GL.
|
Una vez observado todo el proceso de transformación de
la uva en vino realizado en “Bodegas Pomar”, el cual ocupo gran parte del
tiempo de la visita en la industria y que ameritó de toda nuestra atención al
proceso paso paso de la citada transformación con grabaciones y toma de
fotografías que sirvieron de material de apoyo en este relato minucioso y con
el precavido cuidado de no obviar nada, finalmente pasamos al comedor en donde
fuimos recibidos con una placentera y reconfortante copa de un espumante de
agradable aromas frutales que rememoran el trópico.
Posteriormente, una vez ubicados en el salón, total y
finamente decorado y con música en vivo armonizado con un compositor y maestro
Larence de renombrada trayectoria quien le acompañaba como instrumento el
cuatro, todo ello muy a lo tradicional del Estado Lara. Fue servido un menú
diseñado, a fin de satisfacer paladares exigentes, presentando como plato
inicial, una crema de auyama seguida de un lechón acompañado de yuca sancochada
y ensalada, finalmente para luego cerrar con un dulce de lechosa de postre,
todo ello armonizado con un vino Terracota tinto, servido en diversas
oportunidades a gusto del comensal y como digestivo un buen café, luego pasamos
a la tienda de recuerdos, para comprar algún detalle, un buen vino y Caroreña
que sirvió de acompañante del camino de nuestro regreso.
Una segunda y tercera, grata y satisfactoria experiencia
que cubrió una de mis expectativas; así como, la del resto de mis compañeros,
sobre este maravilloso proceso, que inició desde la siembra, cultivo, recolección,
despalillado, maceración, prensado, estabilización, filtrado, envejecimiento y
para culminar con el embotellado.
Todo esto, demuestra la necesidad de una empresa
privada capaz de promover dentro de sus empleados y profesionales, valores,
mística y compromiso organizacional que redundará en el éxito de la visión y
misión de la misma. Consecuentemente de ser así, se mantendrá con el tiempo,
siempre y cuando no se deje a un lado el propósito de un mejoramiento continuo hacia
unos procesos de vanguardia que estén a la par de los grandes productores del
mundo, a ultranza de las presiones impositivas, producto de políticas económicas
impartidas por el Ejecutivo Nacional.
Vuelta a la “Posada Los Olivos” para cambiarnos e ir a
la cena gastronómica de cierre, llevada a cabo en el restaurante "Ajilao
Bistró + Te Bar”.
Cuarta parada cena gastronómica en "Ajilao Bistró
+ Te Bar”
Antes que nada es oportuno señalar que este Restaurant
es uno de los mejores sitios gastronómicos de Carora, se encuentra ubicado en
el corazón de Carora, calle Bolívar, planta alta del modesto “Centro Comercial
Trinidad de Karora”, sus dueños Ramón y Luis Fernández, uno comerciante y el
otro cocinero.
Es como una mezcla entre lo Japonés y Caroreño, es un
lugar de quietud, acogedor y con una decoración Chick y de fotos que invitan al
placer de comer.
Los ingredientes orgánicos utilizados son provenientes
de la zona, allí pudimos degustar de entrada unos chorizos tipo chistorras que
se encontraban sobre una capa pan con lechuga, tomate y queso de cabra,
aderezado con aceite de oliva y un toque de pimienta, luego un chupe de pollo y
pasamos a la famosa pizza caroreña cuya salsa era elaborada con puré de
caraotas, su decoración era con cochino frito, queso de cabra y la tierna flor
de Maguey o Bicuy o mejor conocida, como la flor del (Agave Cocuy), con una
buena presentación, con sabores cautivantes poco usual al paladar citadino,
todo ello armonizado con un de Trio Cabernet Sauvignon, Shiraz y Cabernet Franc
de Concha y Toro.
Fue catado dos shots de cocuy, el primero era un Cocuy Reserva: añejado por dos
(2) años en toneles de roble de un grado alcohólico 40°, color almendra tostada,
con aromas de: café, madera y particularmente aceitunas verdes. En boca redondo
y persistente.
El otro Shots correspondía a un Cocuy Clásico o aguardiente de penca: Color transparente, en
boca muy fuerte y de alto grado de alcohólico 56.
Quinta parada “Destilería Cocuy El Balsamal” Ubicada entre las angostas
calles Barquisimetanas (Caserío Las Guharritas, Parroquia Castañeda, Municipio
Torres). “El Cocuy es reconocido como patrimonio cultural del estado Lara”.
“Cocuy artesanal
Balsamal”, recibidos gratamente por el
señor Cristóbal Sánchez quien ha seguido el negocio familiar del cultivo del
agave, su destilación y comercialización nos señalo lo siguiente:
El cocuy es una bebida que se obtiene de la planta xerófita que crece en las zonas desérticas
es autóctono de Venezuela, la planta se denomina Agave Cocuy o Agave
gris, es de cultivo silvestre tiene un tronco de hojas frondosas, lanceoladas,
que tarda 8 años en estar maduro para su procesamiento. De sus hojas se extrae
una fibra, dispopo, que usaban y aun se usa, para producir hamacas, calzado,
etc. De su largo tallo central, nace la flor en forma de candelabro también
llamada Maguey o bicuye y es usada también como encurtido en platos locales. El Cocuy es una
bebida fuerte es usual tomarlo seco (ronda por los 56 grados), se pueden hacer
algunas mezclas o preparar cocteles, la recomendación de Sánchez es combinar
sabores cítricos, esta bebida se asemeja al tequila que se produce en México o al orujo de España. Es
un licor de fuerte aroma y sabor. El 4 de agosto es celebrado en el Estado
Lara, el día del Agave, en memoria del líder Cocuyero de Siquisique “Don
Domingo Guaidó”. El Cocuy. Más. Una piña de ocho (8) kg puede producir un
destilado de dos (2) litros con un grado alcohólico de 50°.
Luego del grato recibimiento,
llegamos al área de corte de las pencas, el prensado mecánico, pasamos a la
zona de fermentación alambiques de destilado del licor y luego a la bodega,
donde pudimos disfrutar de una presentación muy profesional y sentida en la
cual se detallo la manera de hacer el Cocuy y sus diversas presentaciones.
En antigüedad el Cocuy
como bebida fue conocida por nuestros indígenas precolombinos. La penca del Cocuy
tiene azúcares, específicamente fructosa y glucosa (el azúcar de caña es
sacarosa).
El bisabuelo del señor
Cristóbal Sánchez, inició la transformación del Cocuy en el año de 1910 y en
1948, obtuvo la licencia número uno de destilación de Cocuy en Lara. Hoy día el
Cristóbal Sánchez, mantiene la representación de la empresa en su cuarta
generación, todo ello, en aras de la defensa del Cocuy como planta endémica del
semiárido Larence; así también, dirige la Penca del Balsamal, finca de 4.000 hectáreas de
siembra de agave en Barquisimeto, ubicada en el sector El Balsamal, parroquia Castañeda, Municipio
Torres.
Hay que recordar que en 1950 fue prohibida en
Venezuela la producción de Cocuy para darle entrada a la comercialización del
ron y el whisky, decisión que condujo a que esta actividad pasara a ser
clandestina, hasta que en el mes de noviembre del año 2005, la Asamblea
Nacional de la República Bolivariana de Venezuela declaró al Agave Cocui y sus
productos y derivados artesanales, Patrimonio Natural, Ancestral y Cultural de
la Nación, según consta en la Gaceta oficial N° 38.325 de esa fecha, donde la
modificación a la ley de alcoholes, dio facilidades a los productores de cocuy
a desarrollarse con más libertad.
Ahora con un producto más elaborado, buscan la normatización
de su arte, su organización de productores de cocuy, el control de la cosecha
indiscriminada del cocuy y el establecimiento de denominaciones de origen
El Agave demora entre siete (7) y diez (10) años para
su cosecha, tiempo estimado en el que la planta da frutos. La planta florea una
sola vez, es un proceso orgánico y natural.
Los
indígenas como ya dijimos, y ahora la microempresa del Sr. Cristobal, utiliza
hornos cavados en la tierra, a un (1) metro de profundidad de la tierra por dos
y medio (2 1/2 ) de diámetro, donde se coloca leña de árboles de la zona y
sobre esto, piedras refractarias (volcánicas para evitar el contacto de la leña
con las piñas). Las piñas se apilan en forma de pirámide pudiendo alcanzar
hasta dos metros que luego se cubre piedras y sacos. Allí hermanen de 5 a 7 días a bajas temperaturas
de cocción constante, con la finalidad de caramelizar ó hidrolización de
almidones teniendo una elevación adecuada en grados Brix
(°Bx, sirven para determinar el cociente
total de sacarosa o
sal disuelta en un líquido; es una medida de la
concentración de azúcar en una disolución. Una solución de 25 °Bx contiene 25 g de azúcar (sacarosa) por 100 g de líquido. Dicho de
otro modo, en 100 g
de solución hay 25 g
de sacarosa y 75 g
de agua) y aportar una buena concentración de azúcares para
la fermentación alcohólica y adquisición de los aromas ahumados del Cocuy. Son cuatro pencas por litro de Cocuy
destilado.
Se
extraen muestras de las pencas en cocción, donde el Cocuyero experto, determina
por su experiencia si ya está bien cocida. Luego se acarrea hasta la zona de
procesamiento en bodegas, tomando en cuenta que estos hornos están ubicados en
zonas desérticas y xerófilas alejadas de los centros urbanos.
El alcohol tiene
un punto de ebullición a 80 grados C y el agua a 100 grados, esa diferencia se
usa para la destilación. El primer líquido que se obtiene es llamado
"cabeza" ó "Pringote" puede llegar hasta los 80° de
alcohol, este es nocivo para la salud, los resultados de los siguientes
prensados son de menos grado alcohólico, los cuales se colocan en una cuba de
plástico con agua destilada para su fermentación. En el caso del Cocuy
Pecayero, distinguido con una denominación de origen controlada, su elaboración
se rige estrictamente por la noma COVENIN N° 3662-2001, (Cocuy Pecayero), la
cual establece en 50 el grado alcohólico permitido.
La
destilación del Cocuy es similar al de otros destilados, se realiza hoy en día
en un alambique artesanal de 1200 litros de capacidad, se añade a la
fermentación del mosto la destilación en alambiques pudiendo hacerlo de puro Cocuy
o se mezcla un porcentaje de azúcar, melaza o papelón. Este mosto fermentado
que tiene hasta 7 grados de OH, pasa por un tamizado para retirar las partes
sólidas para ser hervido en un “ollón” sobre la caldera, que es una olla de
presión, con dos bocas, una donde entra el guarapo fermentado tamizado y se
debe palear para evitar que se quemen los sólidos en el fondo, dicha mezcla es
evaluada con un refractómetro para saber la cantidad de azúcar total en la
mezcla, un termómetro para saber la temperatura del fermento y un alcoholímetro, para así determinar si está
apto para pasar a la destilación.. Se deja de revolver al hervir. Por el otro
orificio sale una tubería de cobre que está conectado a un tambor pequeño que
generalmente es de acero inoxidable llamado "Rectificador" el cual se
llena hasta la mitad de mostos buenos o aguazas de Cocuy de penca de destilados
anteriores, que cumple la función de purificar los vapores separando los
alcoholes y el vapor de agua. De ahí sale otra tubería de cobre llamada
serpentín, que en forma de espiral desciende hasta atravesar un sistema de
enfriamiento, en donde el Cocuy que viene en forma de vapor, se convierte en
líquido nuevamente. A su salida es recogido en un botellón de vidrio o
garrafa.
Dependiendo del grado
alcohólico obtenido del Cocuy, se le asigna una categoría:
El Licor
de cocuy de 35 grados alcohólicos combinado 50% agave con 50% de licor de caña,
lo que lo convierte en una bebida para ser tomada durante largo rato.
El
cocuy reposado está producido con 50% de agave y 20% licor de caña y con 45
grados alcohólicos. Su nombre viene porque se deja reposar durante ocho meses
en barricas de añejamiento, lo que le da un color marrón claro.
El
licor 100% agave es el favorito de Sánchez. "Dicen que el mejor Cocuy es
el que tiene 56 grados, como este", expresó. Al no tener licor de caña, es
un trago que no agrede, sino que es suave en textura y sabor.
El Cocuy Añejado,
de 42 grados, ha pasado 14 años en barricas de madera, lo que le da un color almendrado
tostado, mucho más oscuro y un sabor característico de tierra e incluso unas
notas que recuerda al chocolate, café, madera y vainilla.
Luego de una
nutriente explicación y bajo el calor intenso de la tarde Larence, proseguimos
nuestro recorrido a la Quesera las Cumbre, última parada del viaje académico.
Sexta parada
"La Quesera Las Cumbres
Entramos a la quesera con un
calor que ardía en la piel, era un recinto pequeño para el grupo, allí se
elaboraba el famoso queso de cabra artesanal, cuya dueña es la Sra. Sonia
Semidey, proyecto que nació hace 18 años en San Cristóbal, donde su familia
contaban con cabras, pero no sabían qué hacer con la leche, hasta que decidieron
trasladarse a Carora e ir probando la elaboración del queso de forma artesanal,
hasta llegar hoy en día a contar con mas de 18 variedades de productos, entre
los que se destacan: queso de pasta blanda con ajonjolí, finas hierbas y otros
sabores, queso madurado de cuatro tipos, todos con nombres de plantas y la
línea criolla constituida por el queso prensado, el semiduro, de cabra light y
la crema de queso, su materia prima la leche es comprada a los productores
locales.
Una de las
ventajas del queso de cabra es su composición grasa que es menor que el de
vaca, por lo que se digiere mejor y es muy recomendado para quien tiene
intolerancia a la leche de vaca.
Los quesos son
artesanales; mas sin embargo, son sometidos a un proceso de la pasteurización de
la leche que aprendieron del grupo pasteurizador Táchira.
Sin mas nada de
que hablar y sin objeciones que formular, concluyo que quede con ganas de
volver a vivir el recorrido u otro que tenga pautado la Academia, a objeto de
fortalecer mis conocimientos, no solo vinícolas, sino de licores y gastronomía
en general. Nuevamente señalo que en cada una de las paradas no dejaron de ser
una experiencia muy grata y maravillosa y sobre todo llevada a cabo en mi
hermosa y tan apreciada “Venezuela”, en donde aun, aunque parezca extraño,
permanece el sentido del trabajo, valores, cultura y tradiciones muy
arraigadas, con las que se puede contar y servirán de base para forjar la
Venezuela del mañana y a la que todo venezolano y extranjero quiera llegar.
Redactado y elaborado por Marlenis B. González Promoción Sommeliers XIII





















